Can Vivot, uno de los palacios señoriales más emblemáticos de Palma, acogió el pasado 3 marzo una nueva visita cultural organizada por el Club. Este histórico edificio, declarado Monumento Artístico Nacional en 1973 y Bien de Interés Cultural (BIC) en 1985, abrió sus estancias privadas para mostrar su legado arquitectónico y patrimonial al grupo de socios que participó en esta actividad.
La jornada estuvo guiada por Pedro Montaner, uno de sus propietarios, quien condujo a los asistentes por las diferentes dependencias de la casa, en compañía de Juani Molina y Pep Lluís Muntaner, del Club. Durante el recorrido, contemplaron elementos arquitectónicos de gran valor como su imponente fachada, el patio barroco, la escalera imperial, salones históricos y jardines cuidadosamente conservados. Montaner desveló también los entresijos que alberga esta majestuosa construcción, que se conserva prácticamente intacta desde su última gran reforma, llevada a cabo entre 1683 y 1711.
La visita a Can Vivot sorprendió tanto por su riqueza patrimonial como por la historia de esta casa familiar
Entre los espacios visitados destacan el comedor, la capilla y, especialmente, la biblioteca de Can Vivot, que atesora verdaderas joyas bibliográficas y documentales. Este espacio alberga manuscritos del siglo XIII, una carta náutica del siglo XV y frescos únicos que constituyen elementos de gran valor histórico y artístico.
A diferencia de otros palacios históricos convertidos en museos, Can Vivot mantiene su carácter de residencia familiar, lo que añade un componente especial a cada visita.
Fue una espléndida jornada que dejó a los socios del Club gratamente sorprendidos tanto por la riqueza patrimonial de la edificación, como por la calidad de las explicaciones proporcionadas por Montaner, quien supo transmitir con detalle y pasión la historia de esta casa familiar.




